La exposición fotográfica abierta de Baldomero Alejos en las calles de Huamanga

     

Con la feliz iniciativa y apoyo de la Dra. Sylvia D. Spitta  de la Universidad de Dartmouth de Nueva Hampshire, E.E.U.U. iniciamos un proyecto en el mes de Enero del 2019 para realizar una Exposición fotográfica abierta en la plaza mayor de Huamanga y las calles principales de esta bella ciudad. Se contó con la colaboración del Sr.  Alcalde de la Municipalidad de Huamanga y el Archivo Baldomero Alejos  para cristalizar esta novedodo proyecto.La muestra fotográfica se inauguró el dia 02 de Agosto del 2019.

Walter Alejos presentando la exposición en el acto inaugural(foto Julio Pantoja)

 El objetivo fue contribuir a rescatar y revalorar la memoria histórica de los Ayacuchanos y consolidar su identidad regional poniendo en valor  50 años de historia desde 1924 hasta 1976, periodo que trabajó Baldomero Alejos en Ayacucho y captó en 60,000 imágenes la sociedad, las costumbres, tradiciones y su desarrollo, hasta  antes de 1980 año en que se inició la violencia armada en el Perú y que nos llevó a una lucha incomprensible que deterioró nuestra sociedad, su desarrollo y su economía. Esta exposición consistía en presentar 90 imágenes del archivo fotográfico  Alejos en las paredes de esta ciudad, en las casonas donde sucedieron los hechos históricos y en gigantografías de tamaños  adecuados que permitan el acercamiento de las personas a las fotos, un contacto para recordar, identificarse y sentir esa preciosa interconexión con el pasado del cual ellos mismos  fueron los forjadores de esas historias.

Ese objetivo central de hacerlo en forma libre en las calles de Huamanga y no en un ambiente cerrado o académico,era permitir que todas las personas sin distinción alguna, que circularan por las calles se detengan un instante para apreciar su historia, sin las limitaciones  ni protocolos de una exposición cerrada

Presentación las autoridades de Huamanga (foto Oscar Medrano)
Visita guiada (foto Oscar Medrano)

Con las 90 fotografías debidamente seleccionadas se logró conseguir que todos los ciudadanos se identificaran con cada una de las imágenes, con sus recuerdos y vivencias. Muchas personas se llenaron de emoción, derramaron lágrimas al ver a  familiares y amigos y no dejaron de tomarse una fotografía como recuerdo al lado de las gigantografías de las fotos  de BALDOMERO. No sólo las personas mayores estaban emocionadas sino también los jóvenes, estudiantes y visitantes  a Huamanga que no conocían la historia de cómo fue  nuestra sociedad en el siglo pasado y muchos se sintieron orgullosos de ser Ayacuchanos y reconocer a Baldomero Alejos como su hijo predilecto agradeciendo  a los promotores de esta exhibición  por todo el esfuerzo realizado en su presentación. Fue creo un hecho histórico sin precedentes en Huamanga.

Colocar las fotografías en las paredes de la Plaza Mayor de Huamanga y calles fue un trabajo bastante difícil. Primero, porque las personas circulaban por la calle dificultando el «colgado» de las gigantografías, por cuanto se requerían colocar escaleras para subirlas. Y en segundo lugar por lo complicado de colocar los clavos de cemento o pernos, debido a que son paredes de piedra y no se podián taladrar ni romper por ser patrimonio cultural de la nación. Sin embargo con un poco de tino y paciencia se consiguió el propósito.

Colocando las gigantografías (foto Julio Pantoja)
Ayacucho, Perú. Agosto 1-2-3/2019. Exposición de Baldomero Alejos (foto:Julio Pantoja)

Inicialmente consideramos que algunas  personas  dañarían las fotos, pero no fue así el pueblo estaba seguro que ese patrimonio les pertenecía, era su historia y que deberían cuidarla y protegerla como propio de toda mano extraña. Gracias a Dios se dañaron  y se perdieron sólo un 5%  y el resto se conservó casi intacto. Los ayacuchanos consideraban que el archivo era suyo, su  historia y su gran aporte a la cultura nacional y mundial. La muestra se exhibió por tres meses, pero aún han quedado muchas fotografías en algunas casonas de esta ciudad.

Ayacuchanos recordando su historia(Foto Vera Lentz)
Tomándose una foto para el recuerdo (Foto Vera Lentz)
Apreciando la belleza de la Huamanguina (foto: Vera Lentz)

La presencia de afamados fotógrafos extranjeros y peruanos como Julio Pantoja de Argentina, Vera Lentz y Oscar Medrano de Perú, quienes nos acompañaron y  captaron los momentos más expresivos de esta exposición, nos corroboran con sus fotos todo lo acontecido. El objetivo central se cumplió y creemos que se recordará este evento por muchos años. 

Por: Walter Alejos Calderón

Mama Rita, una gran mujer emprendedora

María Julia Calderón Najarro, a quien su familia, amigos y los ayacuchanos la conocían como RITA, fue esposa del maestro fotógrafo Baldomero Alejos Bautista. Dama nacida en Huamanga, fue hija de Don Severino Calderón Alarcón, artista extraordinario, músico imprescindible en las fiestas religiosas de la Iglesia Católica y adornista de las andas de las procesiones de Semana Santa. Su madre fue doña Francisca Najarro, mujer huamanguina cuyos padres se dedicaban al comercio.  Su niñez no fue la más afortunada.  Debido a problemas familiares de su madre, por consejo de familia se recomendó y determinó que viviera con su padre, su abuela Feliciana y sus tías Rufina, Alejandra y Mercedes, quienes le brindaron amor y protección a Rita.

María Julia Calderón Najarro, Mama Rita

A pesar de la adversidad, la vida de Rita se caracterizó por ser muy activa, y su vida espiritual también. El numeroso entorno que la rodeaba contribuyó a su desarrollo multifacético. Siendo aún una púber destacó en todo lo que se proponía hacer en muchos aspectos de la vida. Fue así que el saludable ambiente familiar y la sociedad de entonces, apacible y tranquila, facilitó el que estudiara en la Escuela Pre Vocacional Centro Viejo, llamado después Nro. 612 ubicada en la primera cuadra del Jr. Callao, dirigida por la profesora Emilia Paz Vergara, donde aprendió a leer y escribir, así como hacer deporte y destacar en el vóleibol, llegando a pertenecer a la selección de su plantel participando en todas las competencias en Ayacucho.

Fue precisamente en esas circunstancias que  el señor entrenador del equipo, profesor Octavio Alcázar, más conocido como “Chevelo” le presenta providencialmente a Rita, a su amigo Baldomero, y desde entonces entrelazan una admirable y gentil amistad que con los años terminaría en matrimonio.

La abuela de Rita, doña Damiana Alarcón, era una experta en panificación. Desarrollaba sus labores en la Casona Horno Cabrera del Jr. Bellido Nro. 402, de propiedad de la familia Romero, donde Rita y sus tías iban ayudarla en la preparación de los distintos productos, de modo que, desde niña, Rita había aprendido a elaborar panes y dulces siguiendo las recetas de sus experimentadas guías y maestras que acompañaban a Damiana.  Más adelante, se casa con  Baldomero Alejos y adquirieren juntos la Casa Horno. Para ella tener su propio horno, significó hacer sus sueños realidad, y además, tener la oportunidad de poner en práctica su talento en la panificación.

En esa Casa Horno, tanto ella como su esposo Baldomero, se sumergían por separado en sus actividades. Rita, conocida por sus exquisiteces, llegó a ser considerada una verdadera maestra de la panificación en Ayacucho.  Su destreza, la calidad de sus insumos y sobre todo el sabor y suavidad de sus panes, bizcochos y pastelillos, hicieron de sus dulces y panes, productos inigualables pese a que ella compartió todos sus secretos con sus discípulas que trabajaron con ella en el horno.

Rita se especializó en la elaboración de Wawas, pastelillos y panes de diversa textura, forma y sabor. Preparaba además del clásico “chapla”, panecillos de yema que eran especiales para fiestas y el “Jasi”, que era el pan de salvado y germen de trigo, preparado del “afrecho” que resultaba de cernir la harina.  Este pan, por tener insumos más económicos, era consumido básicamente por los campesinos de pocos recursos.

Ella, cuidaba mucho el proceso de elaboración de su producto final y disciplinadamente, se involucraba en él de comienzo a fin, supervisando cada etapa de producción.

Panes saliendo del horno

Lo primero que Mama Rita hacía, era preparar su propia harina.  Enfatizaba que esa era la base fundamental para preparar ricos panes y dulces. Ella compraba el trigo por “fanegas”-que eran aproximadamente 43 kg por costal- de los mismos campesinos que traían sus productos desde el campo, y hacía una mezcla del trigo “Pusa” -que era de color gris y le daba consistencia a la masa- con otro llamado “Común” o “amarillo” que era  pequeño y más delgado de color plomizo y, un  tercer trigo llamado “Perla” que tenía un color ligeramente rosado; algunas veces utilizaba el trigo “Aurora” y “Florencia” en reemplazo de este último.  Rita manifestaba que con esta mezcla el pan salía más agradable por cuanto uno le daba un excelente sabor y los otros, consistencia y volumen.

Horno de leña

La mezcla de los  trigos luego pasaba por un proceso sencillo de selección, orientado a quitar las impurezas que casi siempre lo contaminaban.  Para tal fin, nos reunía a los hijos y adultos de la casa para “escoger el trigo”. Nos sentaba alrededor de una mesa y en el centro colocaba los montones de trigo a limpiar. Con las manos los íbamos escogiendo, atrayendo hacia nosotros los granos y quitando a un lado la paja, piedrecitas y semillas. El trigo limpio lo dejábamos caer al piso, donde se hallaba extendido un mantel grande donde se iba acumulando. Terminada la selección se devolvía a los costales y se cosían herméticamente para llevarlos a unos de los molinos de Huatatas.  Esa zona era un valle donde había muchos molinos de piedra como el de Chaka, molino del señor Benigno Medina, el Molino Wayra de la familia Huamán, El molino  Santiago, etc. Los sacos de trigo se almacenaban en un ambiente hasta el momento de la molienda. Rita iba personalmente al molino para supervisar la molienda de estos, lo hacía a pie acompañando a las acémilas que cargaban los sacos de trigo.

La calidad de sus panes Chapla, dulces y sus famosas Wawas se debía básicamente a la calidad de la  harina que preparaba.  El color de la harina preparada por Rita no era blanca, como aquellas harinas procesadas que se utilizan en la panificación de los panes hoy en día, llamada harina del norte, sino tenía un color ligeramente gris-amarillento y su textura no era  tan fina como la harina actual, por cuanto contenía el germen del trigo, componente de gran valor alimenticio que la harina blanca que se comercializa hoy, ya no la tiene debido a que los fabricantes la extraen para venderlo por separado y a un alto precio.

Por otro lado, el hecho que la harina que preparaba Rita no era pulverizada tan finamente como la comercial de hoy, sino que contenía granos más grandes, le daba otra consistencia a su masa. Estas son las principales  razones  por la que las actuales chaplas, dulces y Wawas  ya no tienen el sabor original ni la consistencia de los preparados por Rita.

Wawas de Mama Rita

Otro hecho muy singular es, que la preparación que hacía Mama Rita, era personalizada, sin recetario.  Si bien es cierto se puede  hablar de los ingredientes y el peso de cada uno por cierta cantidad de harina, en la práctica ella medía al cálculo y probaba con su paladar cada paso de la mezcla. Así con toda autoridad ella podía decir agreguen éste u otro ingrediente o hacer algunas variaciones para que esté más delicioso.  Probando el sabor de la mezcla le daba el “toque exacto” que necesitaba la masa.  Este era un detalle que hace una gran diferencia de Rita con sus sucesoras en la preparación de sus deliciosas Wawas, dulces y panes chapla. Ella le daba su toque personal y artístico que era imposible imitar.  Muchas de sus alumnas o asistentes hoy producen todos estos manjares, pero ninguna de ellas ha logrado alcanzar la calidad y exquisitez conseguida por Mama Rita.

Otro factor a tener en cuenta es que su elaboración se hacía en horno a leña que le da un valor agregado al sabor por las mismas esencias que expide la leña y se impregnan en todos los preparados. Hoy muchos hornos son a petróleo o electricidad y definitivamente el sabor es diferente.  Su secreto se fue perdiendo en el tiempo y al final de su vida se fue con ella.

Tal fue la fama de Rita que ningún viajero o visitante a Huamanga, podría regresar a su lugar de origen, si no pasaba por el horno o la tienda de mama Rita a comprar sus deliciosos manjares. En la fiesta de Todos los Santos compraban los bizcochos en forma de “Wawas” -que significa bebé en quechua-  o en forma de “Caballos” para regalar a los compadres o comadres. Esta fama trascendió fronteras, tal es así que el mismo señor presidente de la República, Don Fernando Belaunde Terry, mandaba solicitar una “Wawa” y “un caballo”. El tamaño era de una altura de 80 cm  aproximadamente cada una. Para ello el señor Prefecto de Ayacucho  hacía el contrato con Rita para atender el pedido y regresaba al día siguiente a las 6 am. para recoger el pedido, que adecuadamente empaquetado, era directamente llevado al aeropuerto de Ayacucho y entregado al piloto del avión comercial que había aterrizado a fin de que lo transportara a Lima.  En el aeropuerto de Lima esperaba un encargado de Palacio de Gobierno para llevarlo directamente a la mesa del señor presidente, quien podía tomar así un agradable desayuno con las “Wawas” de Mama Rita.

Lo mismo ocurría con sus dulces de Semana Santa. Rita preparaba las ricas rosquitas, bizcochuelos, pan de yema, maicillos, cocada de almendras, trujillanos, suspiros, el Oquendo de manteca; todas verdaderas delicias para el paladar que ofrecía al público en su tienda situada en los exteriores de la misma Casa horno del jirón Bellido. Los clientes tenían que forzosamente visitarla porque ella no los ofrecía en el mercado o en la calle.

Creo que es digno reconocer y valorar el trabajo y el aporte de esta pareja de emprendedores  Baldomero y Rita a Huamanga.  Ambos han dejado un gran legado que se perennizará en el tiempo: Baldomero en la Fotografía con 50 años de historia y María Julia en el campo gastronómico de la panificación.  HONOR Y GLORIA A AMBOS.   

Baldomero Alejos, uno de los predecesores del Retoque Digital

Cuando hablamos de fotografía y retratos, el retoque fotográfico se vuelve imprescindible y necesario.   Las personas desean  salir bien en una fotografía; tanto damas y varones  a través del tiempo, se han preocupado por lucir un rostro agradable, una tez suave y sin imperfecciones, un cabello bien arreglado, disimular la papada y mostrar ojos relucientes.

Este deseo innato de los seres humanos se puede corregir.  Actualmente, existen técnicas como el Photoshop, en sus diferentes versiones y que han sido mejoradas permanentemente, que permite al que sabe utilizarlo, efectuar todo este trabajo utilizando una computadora, un mouse, el teclado y el Software. Este programa tiene tantas herramientas que fácilmente se puede retocar un rostro o los fondos, vestimenta etc. en una  fotografía.

Hoy en día todos los celulares modernos de pantalla tienen herramientas o aplicativos que le permiten el retoque automático, debido a que están programados de  manera tal que el usuario puede elegir el efecto en el rostro que desea tener, suavizar  la arrugas y muchos otros cambios, con solo presionar en la pantalla. No se necesita tener amplios conocimientos de fotografía para hacerlo y hasta los niños lo pueden hacer si mayores problemas.

 ¿Cómo se retocaba antes de la creación de softwares como Photoshop?

Baldomero Alejos Bautista considerado como uno de los cuatro grandes fotógrafos peruanos, fue un verdadero artista que dominaba a la perfección el retoque fotográfico en las fotos en blanco y negro. Esta era su técnica:

Tomaba el negativo en Blanco y negro, le colocaba una gota de Matolina, y lo dispersaba suavemente sobre la parte opaca del negativo y esperaba que seque. A continuación, utilizaba un lápiz Stadtler de grado 1,2,3 de acuerdo con la densidad del negativo.  Con una punta muy  aguzada y fina  empezaba a pasar por cada imperfección en el rostro de la persona, con una suavidad y pulso extraordinario, consiguiendo suavizar una  arruga, o quitar manchas exactamente con el mismo tono de la tez de la persona, de manera que conseguía un cutis terso y atractivo.  Podía corregir o perfilar una nariz o cambiar de tono el iris de los ojos y también reducir un poco las “papadas” en las damas o en los caballeros subiditos de peso.

Baldomero  explicaba, cuando me enseñaba el retoque, que existían limitaciones en el grado de retoque que se hacía en un rostro. Por ejemplo, no se debería reducir totalmente las arrugas en una persona mayor o  las “patas de gallo” cerca a los ojos, porque la fisonomía de una persona va cambiando con los años y quitar todas las arrugas de una persona de 50 años, sería como tener a una persona de  20 o 25 años, con la expresión en su rostro no coincidente con su fisonomía actual. Entonces se podía suavizar bastante, pero sin deformarla ni alterarla en su naturaleza.  Aquí un ejemplo del grado de retoque en sus fotografías.

Igualmente, Baldomero enseñaba que no se puede reducir la “papada” totalmente porque la persona aparentaría  tener “bocio” que es una inflamación  en el cuello debajo del rostro. Solo había que trabajar en suavizar las sombras y adelgazar un poco el cuello. También con un  trabajo fino, cabello por cabello se podría eliminar puntas o pelo suelto, arreglar los bigotes en los caballeros, pero no agregar cabellera ni hacer más  densa la barba.

Indudablemente el maestro Alejos tenía muchísima paciencia, pero sobre todo un arte genuino. Su labor era embellecer a las personas, de allí su fama de gran retratista. Sólo con un lápiz podía lograr este prodigio, tal es así, que el diario de mayor circulación en el Perú, El Comercio, en su primera plana del 1ro de abril del 2006, a raíz de la exposición en la Universidad de Harvard y en París, publicó una de sus espectaculares fotografías con el título  ALEJOS: EL PRECURSOR DEL RETOQUE DIGITAL.

El arte del retoque profesional, Baldomero Alejos lo aprendió de su maestro, el gran fotógrafo Don Diego Goyzueta, entre 1920 a 1922, cuando trabajaba para él en su Estudio fotográfico en Lima.

Conferencia UNA FOTOGRAFIA UNA HISTORIA

  Transcribimos la conferencia llevada a cabo el día 9 de Abril en Casa  Américas a cargo del Ing Wálter Alejos Calderón   que se llevó a cabo, como parte de la programación de la exposición de las fotografías del archivo Baldomero Alejos, el mismo que continuará exhibiéndose hasta medianos de Junio de este año, en dicho recinto. La dirección es Córsega 299 Barcelona. España.

                    

Ayacucho, una ciudad serrana que goza de un excelente clima templado situada a más de 500km de la capital del Perú, se llega en 8 horas en coche y en 30 minutos por avión. Su nombre proviene de dos palabras quechuas: Aya que significa alma y cucho que significa rincón, es decir “rincón del alma”. En el pasado era considerada como un Tambo o lugar de descanso de quienes se dirigían al Cusco, capital del Imperio Incaico. Probablemente se le asignó este nombre por la dinámica económica que generaba la concurrencia de arrieros, comerciantes, campesinos y hacendados, y por lo inspirador que resultaba hallar reposo en ella. Hasta hoy es conocido como pueblo de artistas y artesanos que viven allí desarrollando diversas expresiones como pintores , músicos, poetas , talladores de piedra de Huamanga, orfebres, ebanistas, tejedores, ceramistas, escultores cuya obra fue siempre y hasta hoy reconocida mundialmente.

Esta tierra fue escenario de grandes acontecimientos históricos desde la antigüedad. Durante el primer milenio, desde el año 700 a 1200 D.C. fue el centro económico, militar y religioso del Imperio Wari, Imperio que abarco gran parte del territorio sudamericano, desde Ecuador, Bolivia y Chile. Su gran extensión e influencia precedió al Imperio Incaico.

En 1924 en la Pampa de la Quinua a unos 38 km de la ciudad de Ayacucho se llevó a cabo la batalla de Ayacucho, batalla que fue decisiva para lograr la tan ansiada y lograda, Independencia de América.

En esa misma ciudad, infelizmente, en la década de los 80 la agrupación terrorista de Sendero luminoso dio inicio a lo que denominó la lucha armada, cuyo resultado no sólo frenó su desarrollo sino ocasionó su atraso en 20 años, porque llevo a Ayacucho y al Perú a la muerte y destrucción de casi toda su infraestructura y el saldo de más 60,00 muertos en dos décadas. Violencia que también se ejerció desde el Estado contra poblaciones y personas y cuya intensidad bajó luego de la caída del líder máximo de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reynoso en setiembre de 1993 hecho que favoreció su posterior desarticulación quedando en la actualidad reducido a un número muy pequeño. Hoy ya no tienen la fuerza suficiente como para desestabilizar al gobierno. Los localizados en el VRAE (selva ayacuchana) han terminado basando sus fuerzas en su alianza con el narcotráfico.

Baldomero Alejos llega a Ayacucho el año 1924 con motivo del aniversario de la Batalla de Ayacucho, junto a muchos visitantes, migrantes y autoridades de gobierno, ya que como parte de la agenda oficial se tenía programada la inauguración de la carretera La Mejorada a Ayacucho, que uniría esta ciudad con Huancayo y Lima. Baldomero encuentra una ciudad pequeña con no más de 20,000 habitantes, una sociedad con clases sociales muy diferenciadas. Gente muy adinerada, poseedora de tierras y servidumbre; acaudalados comerciantes y autoridades eclesiásticas, judiciales, de gobierno que ocupaban lo que hoy se conoce como el centro histórico monumental y por otro lado, gente pobre conformada por campesinos en condición de servidumbre y el sector de artesanos y arrieros que ocupaban los alrededores de la ciudad especialmente en el barrio de Carmen Alto , Santa Ana y el barrio de la Magdalena. La ciudad era pequeña de alrededor 25 manzanas donde se levantaron los 33 templos católicos y muchos conventos y monasterios como expresión de la religiosidad que experimentaba Ayacucho en aquellos años.

                                       

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                                                FOTO  1 Vista panorámica de Ayacucho
La arquitectura de la ciudad tuvo fuerte influencia de España, sus casonas, templos, conventos y haciendas guardan mucho parecido con la arquitectura española de esos años. Su plaza mayor está rodeada de arquerías y en todo su contorno las casonas aun conservan sus techos de tejas y balcones de madera.

                                                     TO 2:  La plaza mayor de Ayacucho

Siglos antes se habían establecido las órdenes religiosa de los Jesuitas, los Dominicos y Franciscanos quienes se dedicaron a la evangelización, la creación de escuelas y universidades. Una de ella fue la actual Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga, cuyo lema era “Dios no vino a ser servido sino a servir”

Por su gran habilidad y arte para para realizar extraordinarias fotografías Baldomero Alejos, rápidamente se convierte en el mejor fotógrafo de Ayacucho y su reputación crece de modo que se convierte en el preferido y más solicitado especialmente de la población citadina, de allí que abundan las fotos artísticas de esa época...Era una tradición y motivo de orgullo tomarse una fotografía con Baldomero Alejos. Todos deseaban una foto retocada finamente por él. Apreciaban su buen estilo. Les agradaba aparecer en la vitrina de exhibición de su estudio fotográfico. Con el correr de los años, el detrimento de la hacienda, la migración interna y el proceso de modernización muchos campesinos y la clase media de la ciudad llegaron a su estudio en procura de fotos para sus documentos personales. Poco a poco fueron en aumento las fotos carnets o pasaportes. De todo lugar llegaban a visitar el estudio fotográfico Alejos, o se constituía personalmente en las casas u oficinas de aquellos que los solicitaban, previo contrato.

Maestro dedicado a su arte 100%, dominaba perfectamente la luz natural usando como base cortinas y fondos pintados al óleo en blanco y negro con paisajes europeos, probablemente como resultado de seguir las enseñanzas de su maestro Diego Goyzueta, de quien aprendió y procuró siempre perfeccionar su técnica. Una de las características de sus tomas era el dominio de las sombras en los retratos. El consideraba que toda foto debería expresar tres dimensiones, y tener profundidad, porque la luz directa en el rostro achataba el rostro afectando su calidad. Se esforzaba por lograr buenos contrastes, los adecuados dentro de lo que hoy llamamos escala de grises.

a)- Las fotos de temas religiosos:

Baldomero Alejos capto fotografías de templos y conventos así como de muchas actividades religiosas que movilizaba a casi toda la población de Ayacucho. Ya que en esos tiempos era común que el anhelo de muchos padres era tener un hijo militar, otro sacerdote y otro abogado, hay muchas fotos con este tipo de contenido. Padres al lado de sus hijos sacerdotes, monjas, militares, autoridades ó profesionales.

                                             FOTO 3: Monasterio de San Francisco de Asís

Este convento albergó por 45 años a Fray Pedro de Mañaricua, singular lingüista procedente de Viscaya del Pais Vasco, a quien mi padre fotografió y también tuve la suerte de conocerlo de niño, por ser muy carismático y piadoso. Fue el primero en traducir un devocional al quechua con oraciones y canciones llamado CRISTIANORUNA, Llegándose a establecer los rituales católicos en quechua. Murió el año 1968 a los 82 años. También albergó por un tiempo muy corto, a Fray José Mojica, célebre tenor mexicano que se hizo sacerdote, conocido mundialmente por ser autor de la obra “Yo Pecador” que se llevó al cine. Este sacerdote como artista compartió con grandes cantantes de su época como Agustín Lara, Pedro Vargas, Libertad Lamarque, etc. Canto por última vez la composición de Agustín Lara “solamente una vez”

La tarea de la catequesis que se llevaba a cabo con los niños se podría apreciar en la siguiente hermosa foto que inclusive cuenta con la presencia del Monseñor Víctor Alvarez Huapaya quien personalmente la dirigía. Yo era también parte de ese grupo de niños que asistía a este recinto.

                                                    FOTO  4 : Catequesis
La procesión de Corpus Cristi en el mes de Junio

                                                                 FOTO  5
La religiosidad más alta se muestra en la Semana Santa con 7 días de procesiones, afamada fiesta religiosa que causa admiración a los visitantes y es un atractivo turístico de carácter internacional. De todas ellas la procesión del señor de la Resurrección constituye un hecho realmente espectacular, que sale a su recorrido a la 4 y 30 de la madrugada del día domingo, en un anda de unos 15 m de altura y es cargado por unos 200 campesinos que bajaban de los pueblos con ese fin.

                                                       FOTO  6:  Señor de la Resurrección

Los “carguyoq” o mayordomos de una procesión tenían que ser personas de muchos recursos, por los altos costos que significaba asumir esta responsabilidad.

                                                       FOTO  7:  Mayordomo o carguyoq
Si comparamos a los mayordomos de ambas procesiones, encontraremos grandes diferencias en aquella época, diferencias que Baldomero Alejos supo captar con su lente y que lo podemos visualizar si comparamos la foto 6 y 7.En la primera  foto observamos a los mayordomos con una vestimenta sencilla que generalmente eran «arrieros» de Carmen alto, de ocupación comerciantes viajeros que habían adquirido poder económico por las transacciones comerciales que hacían entre Lima, Ayacucho y Cuzco. En la segunda fotografía  un acaudalado   comerciante  de clase media y que vivía en   el centro de la ciudad.

b)-Fotos de bodas:

.Baldomero captó con su maravillosa lente las bodas de casi toda la sociedad Ayacuchano en sus diversos estratos, y podemos observar las diferencias entre cada una de ellas:

                                               FOTO  8:  Familia adinerada Florish-Medina.
En esta fotografía de una familia de  un círculo adinerado de Ayacucho puede observarse la vestimenta de la pareja, que nos muestra que  provienen de familias con recursos.

                                          FOTO 9:  Clase media . Familia Florencio Infanzón
 Esta foto nos muestra una familia de clase media emergente de ayacucho y podemos observar que la vestimenta no es  muy lujosa , pero  que han elegido al jefe de un Banco Comercial como padrino: El Sr Jaúregui y su esposa.

                                                FOTO  10:  Familia de Barrio
Un típico  matrimonio de Barrio acompañado de las «huamanguinas», probablemente vivían en los barrios de santa Ana o de la Libertad. Se puede observar el tipo de decoración del fondo que era una tela blanca con adornos  de hojas hechas de cartón recubiertas de cera, que adornaban especialmente el lugar  donde se sentaban a comer los novios y padrinos. Aquí podemos  reconocer al famoso dentista Ayacuchano el Dr  Angel Revatta, de quien se decía  en el argot popular que «tenia dos precios para extraer los dientes de sus pacientes: una con anestesia y otra sin anestesia»

                                            FOTO  11: Matrimonio de una familia del campo

Una familia del campo o de un barrio mas lejano (Hanan parroquia o Huran parroquia) donde se aprecia la modesta vestimenta, pero con muchos deseos de perennizar su casamiento en una foto.Si se observa  el fondo se toma la fotografía tiene las mismas caraterísticas que la foto anterior, pero con menos detalles y que probablemente era una decoración mas económica. Los padres o padrinos que los acompañan no presentan  una vestimenta costosa sino mas bien sencilla. Creo que la voluntad y deseo de la familia de peregnizar este momento importante fue la principal motivación para solicitar  los servicios de Baldomero Alejos, quien personalmente   asistió a la boda.

C).- Fotos de la sociedad ayacuchana:

Cuando Baldomero se establece en Ayacucho encuentra una sociedad muy estratificada cuyas diferencias sociales visibilizaban una gran desigualdad entre pobres y clase alta adinerada, descendiente de españoles ricos, hacendados, comerciantes e inmigrantes que llegaron a ayacucho después de la primera guerra mundial provenientes de Japón ( los Ishikawa, Takagui,Hiraoka, Nishikawa…), Arabia (Los kajatt, Chahud, Nader, Simons), Italia (Rossi, Copello, Trisolini) Alemania (Bolt) China (Wong), Israel (Barak) quienes dispusieron de medios para instalarse en Ayacucho y desarrollarse rápidamente como prósperos comerciantes. Todos ellos eran asiduos clientes de Baldomero.

                                                                FOTO  12 : Hacendado
Podemos observar as un Sr. con mucho poder económico, dueño de muchas propiedades en la ciudad y el campo a quienes llamaban»Hacendado» y eran muy respetados por su  riqueza. Tenían muchos campesinos e hijas de ellos como servidumbre en casa.

                                                              FOTO  13:   Familia Hiraoka
Es una  típica familia inmigrante de Japón, El Sr  Hiraoka  llega, como los demás solo a ayacucho y contaren matrimonio con damas Ayacuchana. Cuentan los ciudadanos de ayacucho, que la gran fortuna  que llegó a tener es, además de que lo ganó trabajando, por la suerte  que tuvo de encontrar un tesoro en una casona antigua  en la ciudad de Huanta, a donde fue enviado a administrar una tienda.

                                                    FOTO  14 : Familia Ishikawa
El poder económico de esta  numerosa familia fue considerable en los primeras décadas de su presencia en esta ciudad, llegó a comprar un gran casona precisamente en la plaza mayor de Huamanga -ayacucho, donde estableció su negocio comercial.

                                                              FOTO  15:  Familia Bolt Tello
Familia Alemana que  vivió en ayacucho, pero que finalmente retornó a Europa donde hoy radican sus descendientes.

                                                             FOTO 16:  Familia Chaud Majluff
Familia árabe que se asentó en ayacucho y  fueron prósperos comerciantes de telas

Sin embargo por el proceso de modernización y desarrollo de la ciudad y el acceso de la población a las nuevas obras viales y de infraestructura, la composición del tejido social fue cambiando de modo que la clase media, los mestizos, artesanos y los trabajadores de mando medio se involucraron en este proceso que también fue de orden cultural, por lo que entre sus costumbres empezaron a valorar la necesidad de fotografiarse en los estudios de Baldomero. Llegaban de las provincias aledañas como Huanta, San Miguel. Posteriormente también un pequeño sector de la población campesina visitó sus talleres fotográficos.

                                               FOTO 17: Familia Barnechea Carrillo – Gonzalez
Una familia de mestizos y también pequeños comerciantes, vestidos con estilos modernos elegantes- En ella encontramos al centro  al Sr.Francisco Gonzalez Verástegui que tenia una librería. También llegó a ser alcalde de Huamanga. y el único, hasta la fecha, que desde el Municipio de Huamanga, reconoció la gran calidad de Baldomero Alejos al concederle un premio al mérito por sus eficientes servicios el año 1962-


                                                      FOTO 18:  Graciela Romero y familia

Eran muy apreciadas las fotos artísticas de las familias, donde las figuras centrales eran los padres. Las fotos se constituían en los mejores recuerdos que se guardaban cuando los hijos abandonaban Ayacucho o el Perú en busca de nuevos horizontes, o como testimonio gráfico de los ascendientes o descendientes.
                                                 

                                   FOTO 19 FAMILIA ARRIARAN CON DOS EMPLEADAS.

Puesto que una foto refleja la realidad, una sociedad fracturada y desigual proyectará todas las costumbres derivadas de esa realidad a la hora de fotografiarse. Las sirvientas o trabajadoras del hogar vestidas con uniforme se arrodillaban a los pies de sus amos sea sólo para evitar confusiones a la hora de identificar a los miembros de la familia de los que no lo son, sea porque se les consideraba inferiores en algún sentido, o demostrar que no tenían los mismos derechos.

                                    FOTO  20: Familia de comerciantes o artesanos Delgadillo Torres

Nada más agradable que hacerse de una foto que capte el trabajo al que se dedicaba la persona o su familia.

                                                       FOTO  21: Familia pobre del campo

FOTO 22  La mama

En estas dos fotografias podemos apreciar por el tipo de vestimenta y arreglo personal que habían diferencias marcadas entre cada grupo social. Es destacable observar la vestimenta típica de la huamanguina. Sus polleras son hermosas y costosas, con muchos bordados y aun con incrustaciones de perlas y piedras preciosas. Motivo de orgullo para las mujeres que los lucían con mucho garbo. Aún hasta hoy muchas mujeres se visten así.

d).-La vida política, cultural, deportiva, social:

Baldomero Alejos también capto escenas importantes de la cotidianidad, de diferentes actividades, constituyéndose en los lugares donde era solicitado y previo acuerdo con el cliente.

                                                    FOTO  23: El boticario de la ciudad…
Una de las primeras boticas de Ayacucho ubicada en la segunda cuadra del Jr Dos de mayo y regentada por el Sr Ascencio, muy conocido por su precisión en la preparación de medicamentos y tambien atender las consultas de los pacientes. Muchas veces no era necesario ir al médico, porque el boticario acertaba en la curación de la enfermedad.   .”Anda compra pastillas de puntería donde ASCENCIO»…. Se decía vulgarmente en aquellos años, al que no acertaba en un lanzamiento al arco  o tiro.

                                           FOTO  24: El Sr Alcalde de la ciudad, Sr. Mujica.
Local de la Municipalidad de Huamanga, donde atendía el alcalde. Como la ciudad era pequeña no se necesitaba de mucha infraestructura ni equipos. En aquellas épocas los alcaldes eran nominados por el gobierno central y trabajaban ad honoren-

                                                 FOTO  25 Barzola EL GRAN FONDISTA
 Fue campeón sudamericano, no obstante recibió poco el apoyo de las autoridades deportivas debido a su extracción social.Cuenta la historia que desde muy niño corría diariamente a su escuela desde la comunidad de Rancha, ubicada a unos 8 km de la ciudad de ayacucho, tanto de ida como de vuelta, solo provisto de un poco de maiz tostado, carne seca  y queso y agua que era todo su almuerzo de lunes a sábado.Por su permanente entrenamiento no tenía   rival alguno en el Perú y América

                           
                                       FOTO  25 Repartiendo regalos en navidad,.
 En los locales de la Beneficencia Pública de Ayacucho o cerrados locales similares se repartía regales a los niños mas pobres con motivo de la navidad. Es importante observar como Baldomero logra la atención de la mayoría de los 500 niños, en las dos fotos que se muestran.

                                                   FOTO 26  Regalos de navidad
La cámara de Comercio de Ayacucho  con una dirigencia conformada por su mayoría por comerciantes inmigrantes reparte regalos a los niños pobres. Se puede apreciar en la foto a Sr Ishikawa , Al Sr  Barack
y el Sr. Kajatt entre otros.

                                                     FOTOS 26 y 27 damas Ayacuchanas

Estas fotos muestran la evolución de la vestimenta de las damas ayacuchanas de acuerdo a la moda imperante. Se caracterizan por sus peinados y trajes de moda.

e).-FOTOS CARNET

Ante la obligación emanada de gobierno de que todos los ciudadanos deben tener un documento de identidad y que muchos otros documentos oficiales deberían contar con fotografías carnet, Don Baldomero procedió a una nueva implementación de su taller y de su set, preparó nuevos materiales y dispositivos que le permitiera tomar fotografías con su cámara de Studio.

Así fue aumentando el número de ciudadanos de diferentes edades que pasaron también por el lente de Baldomero. No obstante ya había en Ayacucho muchos fotógrafos, la gente siempre prefería la foto del maestro, porque era el único que retocaba las fotografías profesionalmente. Solo le seguía el fotógrafo Rivera, pero su técnica era aún muy simple en el retoque. Siempre usó la luz natural y las sombras en sus fotos carnet.

Al final de un sinnúmero de carnets se presenta la de Abimael Guzmán R. y su esposa Augusta La Torre, líderes de Sendero Luminoso que ocasionaron la tormenta social que hizo tanto daño a Ayacucho y al Perú.

                                                 
                                                         FOTO  29: Abimael Guzmán R.

                                                             FOTO 30: Augusta La Torre

Ya en el ocaso de su vida Baldomero un tanto debilitado por su enfermedad, se ve en la necesidad de utilizar la luz artificial y el flash electrónico. Sus fondos de set son cambiados por cortinas más simples. Por implicar cambios de tecnología decide primero hacer pruebas con sus objetivos y equipos para de esa manera estar seguro del resultado de su utilización.

                       FOTO 31: Caída de un objeto, Baldomero Alejos captado con un flash electrónico

Esto en un resumen muy apretado el gran legado que deja Baldomero Bautista al Perú y el mundo.

                                                     María Julia Calderón de Alejos
                                                           esposa de Baldomero

                                                     
                                                    BALDOMERO ALEJOS BAUTISTA

Baldomero Alejos nos Muestra Ayacucho


Baldomero Alejos nos Muestra Ayacucho

Ayacucho, pequeña localidad peruana que vivió lo mejor y lo peor del siglo XX. Épocas de gran desarrollo económico y tiempos de guerra civil conforman la historia de este lugar. Pero no fue hasta 2000 que se da inicio a la etapa de estabilización y recuperación de los negativos del trabajo del fotógrafo peruano Baldomero Alejos, transformándose en la única fuente de historia y costumbres de este pueblo perdido.Desde 1924 y hasta 1976, el nativo de Amaupata se dedicó por completo a registrar la vida cotidiana de esta comunidad. Grandes familias terratenientes, entre las que destacan los Parró, Protzel, Añaños, Canales y Alarcón, junto a campesinos e indígenas tuvieron que posar ante la ingeniosa e intimidante lente de Alejos.Este es el trabajo que la Estación Mapocho ofreció en la sala de fotografía Joaquín Edwards Bello durante el mes de abril. Impresiones hermosas y de gran calidad no permiten pensar que se trata de negativos casi perdidos, de películas del siglo pasado que por poco no salen de la colección personal del hijo del fotógrafo, Walter.Gran tratamiento del blanco y negro demuestran la experticia de este fotógrafo que sólo terminó la educación primaria. A pesar de la fotografía estar, principalmente, en manos de burgueses europeos, Alejos no titubeó en su labor, llegando a producir más de 60 mil valiosas imágenes.La identidad de este pueblo es tan bien mostrada que sin problemas pasamos de las altas clases a los pobres que no tienen ni zapatos, lo que da cuenta de la compleja sociedad que en esos años existía, no sólo en Perú, sino en toda Latinoamérica. Así el testimonio se transforma en la propia historia del continente, en sus costumbres cristianas de Semana Santa, en las ropas de fiesta, en las miradas honestas pero asustadas de hombres y mujeres, en la alegría de las familias, en la desesperación de los pobres y en las prácticas sociales que parecían tan locales y aisladas pero que se expresan en toda una cultura latino-indígena.Incluso de antropológico y sociológico se ha tildado el trabajo de este fotógrafo. Pero no por eso estamos hablando de un discípulo del naturalismo estético. El peruano también destaca por ser un maestro del retoque de luz y de las características físicas de sus retratados. Él mismo dice: “más cabello para quien le faltara, uniformidad facial para quien no la tenía y asesino de arrugas de vanidosas mujeres”.De esta manera cobran vida sus fotografías, en una mezcla de testimonio fiel de la realidad y un manejo estético en pos de la identidad propia del pueblo de Ayacucho. Trabajo insuperable si queremos entender un poco más sobre lo propiamente latinoamericano, lo que nos une como cultura y que, tantas veces debido a la interconexión global, parece haber sido olvidado.

Peru.com

Harán muestra de fotógrafo nacional Baldomero Alejos en Berlín

Miércoles, 5 de Noviembre del 2008

Berlín (Peru.com).- Bajo el título de Desigualdades de la Modernidad. Fotografía de Baldomero Alejos, se realizará en Berlín una muestra de este fotógrafo peruano, coincidiendo con la celebración del Mes de la Fotografía de la ciudad.

Con ello la capital alemana acoge por primera vez una muestra de la obra del autor sudamericano, considerada por muchos como el mejor testimonio visual de la sociedad ayacuchana.
La colección, una selección de 100 fotografías del Archivo Alejos, complementadas y comparadas con otras obras de las colecciones del Museo Etnológico y del Museo de las Culturas Europeas de Berlín, abrirá sus puertas al público desde este miércoles hasta el 11 de enero.

Las fotografías de Baldomero Alejos fueron recogidas desde el año 2000 en el archivo del mismo nombre, donde son conservadas como documentos históricos y culturales de Perú.
Tomadas desde 1924 hasta 1976, documentan los procesos de transformación y modernización de la sociedad tradicional peruana. No en vano, el maestro de la luz captó en ellas 50 años de vida social, civil, religiosa y cultural de la sociedad ayacuchana, tanto en su esfera privada como pública.

La exposición, ubicada en el Museo Etnológico de Berlín, se organiza en cooperación con esa institución y con el Museo de las Culturas Europeas, así como con la organización de Museos Estatales de Berlín y el Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de la misma ciudad.

La Financiación corrió a cargo de la Embajada del Perú en Alemania, y las organizaciones de amigos del Museo Etnológico de Berlín y el Museo de las Culturas Europeas.

Enlace: Peru.com
http://www.peru.com/noticias/sgc/PORTADA/2008/11/05/DETALLE11592.aspx


La calle online – Ayacucho Perú

Exposición Fotográfica “Baldomero Alejos” en museo Dahlem-Berlín

5 de Noviembre del 2008

Las fotografías del estudio “Baldomero Alejos” recuperadas y restauradas desde el año 2000 desde hoy 5 de noviembre del 2008 al 11 de enero 2009 se vienen exhibiendo en el Museo Dahlem de Berlín Alemania.

La exposición se denomina “La diversidad del tiempo en el modernismo”, y según el ex congresista Walter Alejos Calderón, se viene exponiendo más de un centenar de fotografías del Estudio de “Baldomero Alejos” que muestran a una sociedad tradicional de Ayacucho-Perú.

Esta exposición se da en el marco del Tercer mes de la Fotografía Berlín 2008 y gracias a la cooperación del museo estatal de Berlín, Museo Etnológico, Museo de Culturas Europeas, Universidad de Berlín, Instituto de Latinoamérica y financiado por la comunidad de amigos de los museos etnológico y de culturas europeas.

En esta ocasión Lucía Alejos Góngora es la representante del archivo Alejos que ha preparado una información cronológica sobre la exposición de Baldomero Alejos que contiene producción fotográfica de aproximadamente de hace medio siglo, y que registra fotografías inéditas de la identidad cultural de Ayacucho.

Baldomero Alejos forma parte del espacio cultural ayacuchano por la calidad de sus fotografías, y la importancia histórica social de su obra. Sumándose a sus exitosas presentaciones en Harvard, Boston y París, el legado de Baldomero Alejos continúa su camino a la difusión internacional y nacional.

Walter Alejos, rememoró los momentos vividos al lado de su padre Baldomero Alejos, cuando se iniciaba en el arte de la fotografía. Aseguró que en su poder tiene una buena cantidad de fotografías que aún faltan procesarlas para mostrar al Perú y al mundo que en Ayacucho con la fotografía también se escribe historia.